lunes, 17 de agosto de 2009
Lo que significa la Universidad
A propósito del curso de Sistemas de Investigación y razonamiento jurídico, impartida por el profesor Adonay Arrieta, se nos asignó referirnos brevemente a la institución de la Universidad a raíz de la falta de conciencia que existe hoy día de la gran misión que cumple en América Latina y el mundo y en aras de que sea el punto de partida y despierte nuestro interés para la investigación que llevaremos a cabo durante el curso.
La Universidad, según sostiene el autor Arturo Jofré, en su obra la Universidad en América Latina, tiene tres factores que perfilan históricamente y que la distinguen y estos son la índole de su misión, la libertad de su accionar y su finalidad de servicio público, estos 3 elementos se conjugan para originar esta tipología especial.
Acota este autor que Aníbal Bascuñan dice que la universidad es la institucionalización de la voluntad y el apetito de saber en corporación y según Ortega y Gasset en la universidad el "saber" se constituye en Poder Social.
Asimismo Ortega y Gasset, afirma que la misión básica de la universidad se expresa en la enseñanza de las profesiones, la conservación y transmisión de la cultura y la ampliación y renovación del conocimiento.
El autor en cuestión señala otro aspecto muy importante que es necesario en las Universidades que nos es más que la libertad la cual según el autor es el ambiente irrenunciable que requiere la universidad para cumplir con su misión de búsqueda y trasmisión de la verdad. La carencia de libertad sostiene, anula la esencia misma de la universidad. La libertad no solo se le puede cercenar por fuerzas externas, como por ejemplo, la dependencia del Gobierno en cuanto a la nominación de las autoridades superiores o a través de otro tipo de ligamentos, sino también puede tomar la forma de una auto-limitación. Como ejemplo de esto último continúa el autor, podemos citar el caso en que la Universidad acepta recursos condicionados, expresa o implícitamente para poder subsistir o desarrollarse, limitando su posibilidad de expresarse libremente. Sin embargo, asimismo la universidad también autolimita peligrosamente su libertad cuando en ella no se defienden con fuerza principios básicos como la tolerancia, la igualdad en contraposición a la discriminación, o la democracia frente al totalitarismo.
En cuanto al servicio público establece, que la universidad adquiere verdadero sentido para una sociedad cuando se orientan prioritariamente hacia el beneficio de la sociedad como un todo.
Por otro lado es sumamente importante en el buen funcionamiento de la Universidad, como institución cultivadora del saber en su más alto nivel, la importancia del académico, en donde la calidad de estos profesionales es inherente a la misión misma de esta, por lo que no podría concebirse que esta estuviera integrada por personal mediocre.
Por ultimo aduce el autor citado que el futuro de la universidad continuará dependiendo como históricamente ha ocurrido, de una doble capacidad: la de lograr un buen grado de diferenciación con otro tipo de instituciones y la de impactar de manera significativa y positiva en la sociedad.
Lamentablemente hoy día la formación de profesionales, reconocida como una de las funciones básicas de la universidad se le ha escapado de una manera muy sutil. En efecto, una organización de tipología esencialmente distinta de la universidad- pero que se ha hecho llamar universidad, he ahi la sutileza-, se ha dedicado a formar profesionales. Es lo que conocemos como universidad-empresa, es decir, una empresa que vende servicios, sin diferenciarse de una empresa comercial y que en América Latina este tipo de empresas han emerido por centenares.
En mi criterio considero fundamental la función que esta institución lleva a cabo, ya que conlleva a que la sociedad se eduque no sólo con el fin de especializarse en determinado campo científico, sino también porque incide en la formación humanista que independiente de cada profesión nos hace mejores personas en la sociedad.
La Universidad, según sostiene el autor Arturo Jofré, en su obra la Universidad en América Latina, tiene tres factores que perfilan históricamente y que la distinguen y estos son la índole de su misión, la libertad de su accionar y su finalidad de servicio público, estos 3 elementos se conjugan para originar esta tipología especial.
Acota este autor que Aníbal Bascuñan dice que la universidad es la institucionalización de la voluntad y el apetito de saber en corporación y según Ortega y Gasset en la universidad el "saber" se constituye en Poder Social.
Asimismo Ortega y Gasset, afirma que la misión básica de la universidad se expresa en la enseñanza de las profesiones, la conservación y transmisión de la cultura y la ampliación y renovación del conocimiento.
El autor en cuestión señala otro aspecto muy importante que es necesario en las Universidades que nos es más que la libertad la cual según el autor es el ambiente irrenunciable que requiere la universidad para cumplir con su misión de búsqueda y trasmisión de la verdad. La carencia de libertad sostiene, anula la esencia misma de la universidad. La libertad no solo se le puede cercenar por fuerzas externas, como por ejemplo, la dependencia del Gobierno en cuanto a la nominación de las autoridades superiores o a través de otro tipo de ligamentos, sino también puede tomar la forma de una auto-limitación. Como ejemplo de esto último continúa el autor, podemos citar el caso en que la Universidad acepta recursos condicionados, expresa o implícitamente para poder subsistir o desarrollarse, limitando su posibilidad de expresarse libremente. Sin embargo, asimismo la universidad también autolimita peligrosamente su libertad cuando en ella no se defienden con fuerza principios básicos como la tolerancia, la igualdad en contraposición a la discriminación, o la democracia frente al totalitarismo.
En cuanto al servicio público establece, que la universidad adquiere verdadero sentido para una sociedad cuando se orientan prioritariamente hacia el beneficio de la sociedad como un todo.
Por otro lado es sumamente importante en el buen funcionamiento de la Universidad, como institución cultivadora del saber en su más alto nivel, la importancia del académico, en donde la calidad de estos profesionales es inherente a la misión misma de esta, por lo que no podría concebirse que esta estuviera integrada por personal mediocre.
Por ultimo aduce el autor citado que el futuro de la universidad continuará dependiendo como históricamente ha ocurrido, de una doble capacidad: la de lograr un buen grado de diferenciación con otro tipo de instituciones y la de impactar de manera significativa y positiva en la sociedad.
Lamentablemente hoy día la formación de profesionales, reconocida como una de las funciones básicas de la universidad se le ha escapado de una manera muy sutil. En efecto, una organización de tipología esencialmente distinta de la universidad- pero que se ha hecho llamar universidad, he ahi la sutileza-, se ha dedicado a formar profesionales. Es lo que conocemos como universidad-empresa, es decir, una empresa que vende servicios, sin diferenciarse de una empresa comercial y que en América Latina este tipo de empresas han emerido por centenares.
En mi criterio considero fundamental la función que esta institución lleva a cabo, ya que conlleva a que la sociedad se eduque no sólo con el fin de especializarse en determinado campo científico, sino también porque incide en la formación humanista que independiente de cada profesión nos hace mejores personas en la sociedad.
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